Era de grandes descubrimientos geográficos. Nunca se había dado una ampliación del mundo conocido como en los siglos XV y XVI. En pocos años, como consecuencia de los grandes descubrimientos geográficos se amplia el Mundo europeo desde Asia hasta América pasando por África. Primero españoles y portugueses, más tarde otros pueblos se lanzan a alta mar al descubrimiento de nuevas tierra. Surgía un Nuevo Mundo, más grande, más extraño, más imponente, un Mundo cuyas maravillas parecían no tener fin.

Los portugueses encaminaron sus rutas a bordear África para llegar hasta Oriente, mientras que la corona española (proyecto de Colón) pretendía llegar hasta las Indias navegando hacia el oeste, basándose en la teoría de que la Tierra era redonda. Dicha teoría resultó ser cierta, lo que ignoraba Colón era que entre Europa y las Indias se hallaba un nuevo continente, lo que resulto ser America, en 1492. En 1519 una expedición española al mando del Magallanes consiguió dar por primera vez la vuelta al mundo, demostrando que la Tierra era redonda y se podía navegar. Todo un nuevo mundo se abría ahora, ofreciendo infinitas posibilidades.

Fueron varias las causas que impulsaron a los españoles y portugueses a embarcarse en arriesgadas e inciertas empresas marítimas. En principio, de carácter económico: la necesidad de una expansión económica debido al aumento de la población, la búsqueda de materias primas y de nuevos mercados y el deseo de conseguir más baratas las especias y otros productos venidos del Lejano Oriente. Mas fue necesario que a esos estímulos humanos se les unieran un desarrollo científico de los estudios geográficos y unos descubrimientos técnicos de gran valor para la navegación: se desarrolló en gran medida la cartografía, con la realización de cada vez más precisos portulanos (mapas que detallaban las costas) y cartas marinas (que indicaban las corrientes), así como un mayor conocimiento del Sol y las estrellas para orientarse; la brújula y el astrolabio, empleados a partir del siglo XV, fueron de suma importancia para la navegación; se idearon dos nuevos tipos de naves, la nao y la carabela, más adecuadas para la navegación en alta mar que las hasta entonces utilizadas para el comercio galeras.

Fuente: http://educador_13.espacioblog.com/post/2006/06/12/el-renacimiento-y-descubrimientos-geograficos

Autor: BARATTIERI, Nicolas