Astrónomo danés (1546-1601). Considerado como el más grande observador e innovador en los estudios astronómicos. Noble, de carácter intrépido. Tuvo una vida muy aventurera: viajó mucho, siguiendo los estudios de astronomía que había comenzado cuando era joven al ver un eclipse solar a los 14 años.

En 1565, discutiendo con otro estudiante por un problema matemático, se batió en duelo y quedó mutilado de la nariz, debiendo llevar una postiza de oro, plata y cera. Gozaba del favor del rey de Dinamarca “Federico I” quien le cedió una pequeña isla en Sund (Suecia). Tycho hizo construir el observatorio más grande de su época, Uraniborg, es decir, “ciudad del cielo”. Dotó al observatorio con monumentales y perfeccionados instrumentos, los cuales fueron ideados por él mismo como por ejemplo: cuadrantes murales, sextantes, esferas armilares y demás instrumentos con gigantescas escalas graduadas para obtener la mejor precisión posible (mientras más grandes eran los instrumentos, más precisos eran).

Observatorio Uraniborg

Tycho publicó un trabajo, provocando con este una verdadera revolución en el campo de las creencias astronómicas: por primera vez se demostró que las esferas súper lunares no eran en absoluto inmutables, contradiciendo a la opinión de Aristóteles.

En 1588, desmintió con pruebas basadas en sus observaciones y medidas, otra teoría que en aquel tiempo era universalmente aceptada: “la de la naturaleza atmosférica de los cometas”. Siguió con sus instrumentos al cometa aparecido el 13 de noviembre de 1577, midió la distancia, y concluyó que se encontraba a 230 radios terrestres, es decir, más allá de la Luna.

Tycho rechazó el sistema copernicano no por ignorancia, sino por sus observaciones. Él razonó de la siguiente manera: si la Tierra gira a lo largo de una órbita alrededor del Sol, el observador debería ver un desplazamiento en las posiciones de las estrellas fijas. Como él nunca pudo medir este desplazamiento, estaba convencido de que la teoría de Copérnico era errónea.

Después de la muerte del rey de Dinamarca, abandonó la isla y se instaló en Praga, convirtiéndose en matemático oficial del emperador Rodolfo ll. En 1600 comienza a trabajar con Kepler, con el cual logro muchos descubrimientos en los últimos años de su vida. Al morir le dejó a Kepler las observaciones realizadas a lo largo de años, con la esperanza de que él pudiera demostrar su teoría del Universo. Kepler utilizo los trabajos de Tycho para formular sus famosas leyes sobre los movimientos planetarios, que sirvieron como confirmación de la teoría de Copérnico sobre el sistema solar, la cual Tycho había indicado que era errónea.

Fuente: http://www.astromia.com/biografias/renacimiento.htm

Autor: Barattieri, Nicolás.