El siglo XVI fue la edad de oro de la exploración oceánica. Cuando Cristóbal Colón llegó al “nuevo mundo”, no demostró que la Tierra es redonda, sino que el océano era navegable.

Los estudiosos perfeccionaban la parte teórica para la navegación de largo alcance (matemáticas, astronomía, cartografía (ciencia de hacer mapas) y cronografía (ciencia de medir el tiempo)) y la parte práctica no se podía quedar atrás. Fines del siglo XVI los marinos tenían en su poder un montón de instrumentos que facilitaban la posibilidad de determinar su posición.

Astrolabio

Inventado el astrónomo griego Claudio Tolomeo en el siglo II d.C.

Según la leyenda, Tolomeo iba montado en un burro, contemplando su globo celeste (mapa del cielo en tres dimensiones). Dejó caer el globo y el burro lo aplastó. El globo se convirtió en un mapa de dos dimensiones.

Eso es el astrolabio: un instrumento que muestra la bóveda celeste como un disco plano. “Astrolabio” quiere decir “portador de estrellas”.

Los navegantes miraban al cielo para orientarse. El secreto estaba en saber los movimientos de los astros y medir sus posiciones en el cielo, para lo cual era indispensable medir ángulos.

Las partes de un astrolabio son:

LA RED: esqueleto metálico en forma de disco que representa la región del cielo (zodiaco). La red puede girar sobre las placas.

LAS PLACAS: posiciones de las estrellas, trópicos, ecuador celeste, curvas horarias (para saber a qué hora sale el sol) y una red de coordenadas celestes (para ubicar los astros).

LA MATRIZ: armazón en el que van montadas las placas y la red. Placa metálica con un reborde remachado o soldado. El reborde puede llevar una escala graduada.
La parte posterior se usaba para gravar escalas, calendarios, tablas, etc.

EL ÍNDICE: manecilla giratoria montada en el frente del instrumento. Sirve para señalar posiciones de estrellas.

LA ALIDADA: regla giratoria montada en el centro del astrolabio y del tamaño de su diámetro. Tiene una mirilla en cada extremo para apuntarla hacia los astros y medir el ángulo que forman con el horizonte o con otros astros (para saber la hora y la latitud).

Ballestilla

Es un instrumento sencillo para medir ángulos.

Vara de madera sobre la que se desliza una vara cruzada más pequeña. El marino aplicaba el ojo en un extremo del instrumento, dirigía éste hacia la estrella cuya posición quería medir y deslizaba la vara cruzada hasta que la parte inferior de ésta coincidía con el horizonte y la superior con la estrella. La altura de la estrella (ángulo que forma con el horizonte) se leía directamente en una graduación grabada en la vara principal.

Brújula

Aguja magnetizada que se monta sobre un pivote situado en el centro de una caja cilíndrica. En el fondo de la caja se ve la rosa de los vientos (marca los cuatro puntos cardinales). La aguja indica la dirección del campo magnético de la Tierra.

En China la brújula náutica se usaba desde el siglo IV d. C. Pero los chinos la usaban para predecir el futuro con métodos geománticos. Creian que las indicaciones de la brújula les permitían tomar decisiones.

Cuadrante

Instrumento para medir ángulos en el cielo. Se llama cuadrante porque consiste en una placa en forma de cuarto de círculo. En uno de los lados hay dos mirillas (para dirigirlo hacia el astro deseado) y el arco está graduado. Del vértice cuelga una plomada que indica la dirección vertical. La lectura se obtiene de la posición de la cuerda de la plomada sobre el arco graduado.

Se aplicó a la astronomía y a la navegación. Los marinos lo usaban para determinar la latitud a la que se encontraban y para determinar la hora (midiendo la altura del sol).

Fuente: http://redescolar.ilce.edu.mx/educontinua/conciencia/fisica/instrumentos/index.htm

Autor: Barattieri, Nicolás.

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